El socialismo del siglo XXI salió reprobado en derechos humanos
![]() |
| Marcha en Maracaibo por Maria Alejandra Mora |
Bolivia, Ecuador y Venezuela destacan por violaciones a derechos fundamentales en el informe 2015 de Human Rights Watch
ELDIARIOEXTERIOR.COM, 9 febrero 2015
Rebeca Morla
Las naciones latinoamericanas están destacadas en
el Informe Mundial 2015 de derechos humanos presentado por Human
Rights Watch (HRW).
Algunos países, como Chile y Brasil recibieron elogios por las mejoras que han presentado respecto a años anteriores. Otros llamaron la atención por lo contrario, especialmente tres miembros destacados de la Alianza Bolivariana y defensores del socialismo del siglo XXI: Bolivia, Ecuador y Venezuela.
Las 644 páginas de la 25.ª edición del informe, publicado el
viernes 30 de enero, evalúan los eventos acontecidos entre finales de 2013 y
noviembre de 2014. Además, se resumen las preocupaciones más relevantes en materia
de derechos humanos en más de 90 países alrededor del mundo. Aunque no existe
una calificación como tal, cada nación tuvo su propio capítulo (vea el informe
adjunto al final).
Este año, los autores se concentraron en aspectos puntuales,
como la disponibilidad de información, libertad de expresión y de prensa, la
eficiencia judicial e independencia, entre otros.
Kenneth Roth, director ejecutivo del Observatorio Mundial de
Derechos Humanos, afirmó que muchos Gobiernos “parece que llegaron a
la conclusión de que las graves amenazas a la seguridad en la actualidad deben
priorizarse sobre los derechos humanos”, y que dichas violaciones “jugaron un
importante papel al generar o agravar la mayoría de las crisis de la
actualidad”.
No hablen de la impunidad en Bolivia
Los autores del informe afirman que no existe progreso en
los procesos contra las violaciones a los derechos humanos que se cometieron
entre 1964 y 1982, años en los que Bolivia fue gobernada
por regímenes autoritarios. Las víctimas de la violencia política en esa
época tampoco han sido compensadas.
Por otro lado, en la publicación se señala que no ha habido
esfuerzos para llevar ante la justicia a los responsables de asesinar a los
opositores del presidente Evo Morales en las protestas de 2008.
“La amplia discreción de los jueces para ordenar la
detención de antejuicios y la falta de acceso a defensores públicos han minado
a los defensores del debido proceso”, reza el informe, “particularmente entre
los bolivianos pobres”.
Pero los problemas identificados van más allá del sistema
judicial. El informe detalla las violaciones dirigidas a los empleados del
Gobierno, entre ellos las sufridas por los soldados que protestaron para
obtener mejores condiciones laborales para aquellos de menor rango.
Además, la tarea de informar acerca de estos temas es
sofocada por un ambiente “hostil”. El presidente Morales tiene el poder de
disolver organizaciones de la sociedad civil, así que periodistas y defensores
de los derechos humanos sufren intimidaciones.
El problema de Correa con la libertad de expresión
Los autores del informe mostraron la misma preocupación
con Ecuador. Denunciaron el uso excesivo de la fuerza contra los
manifestantes, como se dio en las protestas pacíficas en Quito en
septiembre de 2014, las cuales se vieron ensombrecidas por abusos policíacos.
“Decenas de detenidos han sufrido graves abusos físicos,
como patadas, descargas eléctricas e incluso palizas […] En 24 horas, más de
100 aprehendidos fueron presentados ante los jueces bajo los cargos de
resistirse o atacar a las autoridades. Nunca se les informó acerca de los
cargos en su contra y no tuvieron contacto con los miembros de su familia o
abogados hasta poco antes de las audiencias”.
Respecto a la libertad de expresión se mencionó la Ley de
Comunicación, que “le otorga al Gobierno la autoridad para limitarla”, y esta
ha sido la clave para censurar las opiniones en contra de la administración del
presidente Rafael Correa. En este aspecto, el informe destaca el caso de
Bonil, el caricaturista que “fue forzado a ‘enmendar’ uno de sus dibujos”.
El informe también demuestra la corrupción, ineficiencia y
la falta de independencia del sistema judicial ecuatoriano. Se alega los cargos
criminales desproporcionales contra los manifestantes y “amplios poderes para
intervenir en las operaciones de las ONG”.
Los derechos humanos contra las armas en Venezuela
El escenario más alarmante, sin embargo, es Venezuela.
Las protestas que comenzaron en febrero de 2014 dejaron al menos 40
muertos y 3.000 encarcelados.
En el informe se señala a la “fuerza ilegal que ha usado
rutinariamente” la policía contra manifestantes desarmados. De acuerdo con el
documento, las violaciones incluyen palizas, disparos indiscriminados con fuego
real y los disparos de balines contra individuos desarmados que ya se
encontraban bajo custodia.
Asimismo, el informe detalla que en Venezuela el sistema
judicial “en gran parte ha dejado de funcionar como institución independiente
del Gobierno”. Se citó ejemplos como el de la juez María Lourdes
Afiuni, encarcelada en 2009, un día después de que autorizara la
liberación de un preso crítico del Gobierno.
Según el Informe Mundial 2015 de HRW, el aparato judicial
venezolano “en gran parte ha dejado de funcionar como institución independiente
del Gobierno”, permitiendo que el Gobierno viole los derechos humanos de sus
opositores. (ACN)
“Durante las protestas de 2014, los funcionarios judiciales
no cumplieron su papel como protectores en contra del abuso de poder y, en su
lugar, fueron cómplices de grandes violaciones al debido proceso”, se lee.
También menciona el caso de Leopoldo López, el líder opositor que fue
acusado de ser el “autor intelectual” de los disturbios suscitados el año
pasado y quien se encuentra encarcelado desde el 18 de febrero de
2014.
En comparación con los otros países del ALBA, los
funcionarios venezolanos llaman la atención por el poder que poseen para
regular a los medios. La ley de telecomunicaciones, escriben los autores,
permite a la administración de Nicolás Maduro suspender o revocar concesiones a
los medios privados, con la intención de “disminuir la capacidad de quienes se
dedican a la crítica”.
De acuerdo al informe, aunque existe preocupación
internacional de las ONG y miembros de la ONU respecto a las condiciones de
derechos humanos en Venezuela, no existe un progreso significativo en esa
materia. Por otro lado, como miembro del Consejo de Derechos Humanos, “Venezuela
votó regularmente para evitar el escrutinio de situaciones graves de los
derechos humanos alrededor del mundo”.
Publicado PanamPostTraducido por Pep Balcárcel.


No hay comentarios:
Publicar un comentario