La falta de libertad económica en Venezuela la lleva a la miseria
![]() |
| Indice de Libertad Economica y Estabilidad Institucional de la Fundacion Heritage y Wall Street Journal |
Recientemente la Fundación Heritage y el Wall Street Journal publicaron sus clasificaciones de libertad económica. Por más de 20 años, han publicado el Índice que mide la libertad económica y estabilidad institucional de más de 170 países de todo el mundo. Este índice asigna a los países puntajes basados en determinadas categorías tales como el Estado de Derecho, el gobierno limitado, la eficacia reguladora y la apertura de los mercados.
José Niño
En el fondo, este índice demuestra que existe una estrecha
correlación con los niveles de libertad económica y el nivel de vida del que
gozan los países.
Este índice arroja luz sobre la situación económica de
Venezuel Recientemente la Fundación Heritage y el Wall Street Journal publicaron
sus clasificaciones de libertad económica. Por más de 20 años, han
publicado a. Venezuela se encuentra en el 176º puesto del Índice. Sólo Cuba y Corea del Norte
ocupan peores puestos, 177º y 178º respectivamente. La dura realidad es que
Venezuela es un país que padece por la falta de libertad económica. Venezuela
se encuentra en serios aprietos debido a un gobierno que no solo ha sobrepasado
sus competencias en materias económicas sino también ha fracasado en crear un
marco institucional donde todas las libertades — ya sea la libertad de
propiedad, libertad de expresión, libertades políticas — se encuentran
atacadas.
En tiempos contemporáneos Venezuela muestra contundentemente
que el socialismo es un sistema destinado al fracaso. El Índice de Heritage muestra
concisamente y categóricamente cómo Venezuela ha llegado a este crisis en las
siguientes secciones:
La falta de un Estado de Derecho
El Índice explica
que el Estado de Derecho en Venezuela en estricto rigor no existe. Todo el
poder político se concentró en el ramo ejecutivo y los tribunales están sujeto
al control de este todopoderoso ramo. No hay respeto para los contratos, el
estado encarcela a personas como Leopoldo
López y otros que se atreven a criticar al gobierno, no es capaz de
contener la delincuencia y amenaza con el uso de la fuerza a todos los que
protestan contra el régimen. Los funcionarios efectivamente operan por encima
de la ley donde pueden comprar dólares a un tipo de cambio fijo y venderlos de
nuevo por ganancias más de 1,100%.
Para colmo, el gobierno ha expropiado casi 1,300 empresas
desde 2002. Las expropiaciones son las medidas típicas de gobiernos
socialistas. En el socialismo el gobierno se cree el dueño de tu trabajo, propiedad,
y últimamente de ti mismo. La libertad de propiedad es un característica
fundamental de toda sociedad libre y próspera. Lamentablemente, las
expropiaciones siguen en marcha en Venezuela especialmente con la recién
expropiación de Farmatodo, la
cadena farmacéutica más grande de Venezuela. Sin lugar a dudas, a lo que los
venezolanos se enfrentan hoy en día es a un gobierno totalitario.
Todo un desorden económico
Según Heritage, la habilidad de participar en la actividad
emprendedora es impedida por demasiado control del gobierno y por la
inconsistencia en el cumplimiento de la regulación. Efectivamente, Venezuela carece
de un marco regulatorio que facilite el comercio y la actividad económica,
cosas tan necesarias para el desarrollo económico de un país.
Como buen país clientelista, en Venezuela se otorga
contratos a entes vinculados al Estado sin ninguna forma de competencia. El
mercado laboral permanece estancado y controlado por el Estado. El presidente
Nicolás Maduro ha ejercido poderes dictatoriales para combatir la inflación
galopante a través de controles
de precios pero sin resultados beneficiosos. Esto pasa por alto de que
la inflación se genera debido a la emisión de dinero y una moneda fija.
Lamentablemente estos controles de precios también han
generado el notorio caso de escasez
de papel higiénico y otros bienes básicos, es el resultado de
controles implementado durante el gobierno de Hugo Chavéz y que siguen en
marcha bajo el gobierno de Maduro. Está bien documentado
y comprobado que al controlar los precios, el resultado es la escasez
de bienes.
Por si fuera poco, la inversión extranjera ha caído
bruscamente debido a la interferencia del Estado y actitudes hostiles por parte
del gobierno hacia dicha inversión. La inversión extranjera es necesaria para
que una economía crezca. El gran economista Ludwig von Mises señaló
en una de sus conferencias en
Buenos Aires que ningún país con pretensiones de ingresar al mundo desarrollado
puede establecer políticas en contra de la inversión extranjera. Dicha
inversión es necesaria para desarrollar nuevas plantas, mejorar condiciones,
elevar el nivel de vida, tener mejores salarios y mejores medios de transporte
cuando no existe suficiente capital domestico. Desafortunadamente, con tanta
amenaza de expropiación y un marco regulatorio quebrado, los inversionistas
extranjeros evitan comerciar en Venezuela como si fuera la plaga.
Por desgracia, en los últimos veinte años no ha
existido sentido común cuando se trata de temas económicos en Venezuela.
Ahora los venezolanos están pagando el precio por la ignorancia de sus
dirigentes políticos. Más allá de cifras económicas no prometedoras, el
socialismo es el gran generador de caos y descoordinación social. El socialismo
siempre saca lo peor de la gente. Así de simple.
Referentes que Venezuela debería seguir
Venezuela debería seguir el ejemplo de sus vecinos del
norte, Canadá y Estados Unidos, países con tradiciones
anglo-sajonas donde hay gobiernos limitados y donde se respeta el
derecho a la propiedad y al comercio. Los mencionados países ocupan el 6º
y el 12º puestos respectivamente.
En el mismo sentido, Chile ha
demostrado que un país latino es capaz de tener crecimiento económico
constante. Chile es uno de los países más libres según elÍndice de Heritage, ocupa el séptimo
lugar de la clasificación y es respetado por
la calidad de sus instituciones.
América Latina ha sido azotada por toda suerte de
populismo a lo largo de su historia. Como dijo José
Piñera, uno de los arquitectos del “Milagro Chileno”: “América Latina no
es pobre, sino empobrecida”. En su momento, Venezuela era un país de vanguardia
en la región que atraía inmigrantes de Colombia y
hasta de Italia.
Lamentablemente, Venezuela también ha caído víctima de la ola populista que ha
perjudicado a América Latina por tanto tiempo. Lo que este caso muestra es que
nuestros países no son victimas de las circunstancias o de factores
determinísticos. Más bien somos responsables por nuestro destino y somos
culpables por dejar que ideologías estatistas se apoderen de nuestros países.
Ya es hora de acoger la libertad y no rendirnos ante la tentación
populista del socialismo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario