Defensa venezolana monitorea a militares en busca de "traidores"
Tras las acusación por narcotráfico que un militar elevó en contra de Diosdado Cabello en EE.UU., el órgano de defensa de Venezuela mira con lupa qué efectivos poseen documentos de viaje de EE.UU. o Europa
ELDIARIO EXTERIOR.COM, 12 marzo 2015
Thabata Molina
Días después de la partida del capitán de Corbeta Leamsy
Salazar hacia Estados Unidos —como testigo protegido por su acusación
de narcotráfico contra el líder chavista Diosdado Cabello—, el Ministerio de la
Defensa de Venezuela emitió una resolución en la que ordena a todos los
comandantes de las unidades militares del país a tomar una serie de medidas con
el fin de detectar presuntas incidencias de las autoridades
norteamericanas dentro del estamento militar venezolano.
En el radiograma, firmado
por el General de Brigada Iván Rafael Hernández Dala el pasado 19 de febrero,
se ordena a los comandos de unidades militares la elaboración de un listado de
todo el personal militar con visas y pasaportes de Estados Unidos y la Unión
Europea, que deberá ser entregado a todos los superiores el próximo 13 de
marzo.
El documento oficial, al que tuvo acceso PanAm Post,
sugiere a las autoridades que se apoyen en el Mando Militar para la obtención
de toda la información requerida.
Según el texto, membretado con el logotipo de la Dirección
General de Contrainteligencia Militar de Venezuela (Dgcim), la supuesta
delación de Salazar forma parte de “actividades de reclutamiento realizadas por
integrantes del cuerpo diplomático (agregados militares y funcionarios
consulares) de Estados Unidos y sus países aliados, durante los años 2010,
2011, 2012” ,
señala.
En el texto se acusa a las autoridades norteamericanas de
utilizar la información obtenida a través de las entrevistas personales que se
hacen para otorgar las visas, “con la intención de establecer vínculos
afectivos con los militares, con el fin de determinar quiénes tendrían
disposición para planificar y ejecutar actividades subversivas contra el Estado
venezolano”.
Estado de paranoia
Rocío San Miguel, abogada experta en el tema militar en
Venezuela, advirtió que estas acciones por parte de los altos mandos castrenses
obedecen a la exaltación de un “estado de paranoia” dentro de la Fuerza Armada
Nacional Bolivariana (FANB), donde a partir de la implementación de “falsos
positivos”, buscan probar lealtades dentro de los cuarteles militares.
“¿Qué ha pasado con Leamsy Salazar?
Desde que se conoció la
información de que estaba en Estados Unidos colaborando con las investigaciones
emprendidas por la Administración para el Control de Drogas (DEA), en Venezuela
ni siquiera se le ha declarado desertor en la Gaceta Oficial, que era lo que
procedía en su caso. Históricamente ha existido la obligatoriedad de los oficiales
de notificar sus salidas del país, pero ya este tipo de acciones rayan en la
paranoia”, comentó San Miguel.
Leamsy Salazar perteneció al primer anillo de seguridad de
Hugo Chávez, hasta que después de la muerte del expresidente venezolano,
fue transferido como asistente del actual presidente de la Asamblea Nacional,
Diosdado Cabello.
A finales de enero se supo quién era Salazar a través
de publicaciones del diario español ABC.
Posteriormente, se dijo que el militar había viajado a la ciudad de Washington
DC donde sería sometido a una serie de interrogatorios y pruebas psicológicas
para comprobar la veracidad de su testimonio.
En el radiograma del Ministerio de la Defensa también se le
exigió a las comandancias militares que antes de 26 de febrero enviaran
informaciones sobre expedientes investigativos trabajados por la
Contrainteligencia Militar en años anteriores, en los que hubiesen conseguido
elementos de interés operativo para la línea de espionaje (visitas de
embajadores, agregados militares, vinculación de oficiales de la FANB con
fuerzas militares de otros países, incluyendo contactos a través de redes
sociales y hasta vinculaciones con ciudadanos extranjeros).
¿Espionaje de ida y vuelta?
Con las acciones tomadas por el Ministerio de la
Defensa y otros organismos del Estado venezolano que han mandado a listar a
todos los funcionarios que posean visa para ingresar a Estados Unidos,todo
parece indicar que el gobierno de Nicolás Maduro se adelanta y pretende frenar
la posibilidad de que otros empleados ofrezcan información privilegiada al
Gobierno de Estados Unidos a cambio de protección en ese país.
Las medidas castrenses fueron tomadas antes del lunes,
cuando el presidente Barack Obama emitió una Orden
Ejecutiva en la cual califica a Venezuela de “amenaza” para la seguridad
y la política exterior de Estados Unidos, y anunció la primera
lista de seis funcionarios policiales militares y una fiscal del
Ministerio Público a quienes se les aplicaron sanciones económicas y de
prohibición de entrada a Estados Unidos.
La decisión del presidente Obama causó una
ola de rechazo en el chavismo, e incluso la afirmación de
que el Gobierno del Norte pretende
invadir a Venezuela. Pero, como demuestran las acciones dentro de la
FANB, la preparación contra el enemigo “imperial”
comenzó en meses previos.
El 15 de diciembre de 2014, dos días antes de que
se anunciara el restablecimiento de las relaciones entre la Casa Blanca y Cuba,
en Venezuela se celebró una marcha
oficialista contra Estados Unidos, por la aprobación den el
Congreso de ese país de la Ley para la Defensa de Derechos Humanos y
Sociedad Civil de Venezuela.
En enero fue la ministra de Servicios Penitenciarios
venezolana, Iris Varela, quien sugirió en un programa de televisión transmitido
por la estatal Venezolana de Televisión, que se hiciera un acto público con
todos los oficialistas en el que se quemaran las visas para ingresar a Estados
Unidos. Hasta ahora ningún afecto al Gobierno venezolano ha seguido las
instrucciones de la funcionaria.
Una posible trampa entre venezolanos
Otro de los radiogramas del Ministerio de la Defensa, en el
que se hace alusión a la supuesta actividad de espionaje del gobierno
norteamericano en Venezuela, está fechado el 26 de febrero de 2015, firmado por
el Coronel Alex Hernández Aquino, y en él se señala que las FANB tienen
conocimiento de que una oficial del Ejército de Estados Unidos, identificada
como Ann Hester Leigh, estaría contactando a militares venezolanos para obtener
información.
El documento dice: “Se tuvo conocimiento de profesionales
militares quienes han recibido en su correo electrónico un mensaje desde la
cuenta nanakofi2014@gmail.com, perteneciente a una supuesta ciudadana
norteamericana”.
En el radiograma se expresa que a través de esa dirección de
correo, esta oficial supuestamente escribe a los militares venezolanos:”Hola,
mi nombre es ANN HESTER LEIGH, oficial del Ejército de los EE.UU., en busca de
una persona digna de confianza y la confianza para obtener más información, o
puedes ponerse en contacto conmigo en mi correo electrónico
(sergentan@hotmail.com) cordial saludo”.
Los oficiales exigen la elaboración de una lista con todos
los datos personales de los profesionales militares venezolanos que
supuestamente recibieron este correo o algún otro mensaje similar. Este listado
debió ser entregado a la superioridad el 10 de marzo, según lo exigían en el
documento.
“Con este tipo de acciones solo se están probando lealtades.
La idea es usar un falso positivo para ver quienes acceden a dar información o
quiénes están dispuestos a guardar este tipo de incidentes. Es una estrategia
que se puede haber puesto en marcha para validar las lealtades internas, porque
con solo rastrear la supuesta dirección, se debe saber si es una cuenta real o
inventada”, explicó San Miguel al respecto.
Editado por Elisa Vásquez.

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