Machado en Rodeo I: No descansaremos hasta que el último preso político obtenga libertad plena
Familiares de presos políticos mantienen una protesta pacífica desde hace 302 días en el Campamento de la Dignidad, instalado en las afueras del penal mirandino.

La líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, acudió este viernes 6 de noviembre a las inmediaciones del centro penitenciario El Rodeo I, en el estado Miranda, señalado por familiares y activistas como uno de los centros de tortura del país.
Machado se sumó a la protesta pacífica que las familias de los detenidos por motivos políticos mantienen desde hace 302 días en los alrededores de la cárcel y que denominan Campamento de la Dignidad, desde el cual exigen, día y noche, la liberación de civiles y militares recluidos en distintas cárceles.
Durante el encuentro con los manifestantes, quienes portaban fotografías y carteles con exigencias de excarcelación, la dirigente leyó una lista con los nombres de varios de los detenidos. Los reportes de organizaciones defensoras de derechos humanos estiman que aún hay más de 300 presos políticos en el país, pese al anuncio de liberaciones realizado el 8 de enero por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.

“Hay muchos (presos) que están desaparecidos. Son miles perseguidos. Miles torturados. Veintitrés presos políticos han fallecido en cautiverio del régimen desde el año 2015. Solo estos nombres son 1.756 años años de prisión”, dijo Machado tras leer un listado con nombres y apellidos y los años de encarcelamiento.
Antes de retirarse, la dirigente política, junto con familiares de presos politicos y de integrantes de Clippve, se encaminó hacia un sector cercano a la cárcel desde el cual, megáfono en mano, le habló a los presos que la escuchaban desde las celdas.
«No descansaremos hasta que el último preso político civil y militar obtenga libertad plena. Son todos. Por eso estoy aquí. Libertad para todos los presos políticos. Justicia para las víctimas. Reparación para sus familiares. Memoria para que nunca se olvide. Y garantías para que nunca más esto ocurra en Venezuela”, dijo.
Las consignas de justicia y libertad se escucharon con fuerza desde las celdas de los detenidos por razones políticas, las cuales fueron respondidas por Machado y el resto de los familiares en las afueras con el grito de: libertad, libertad.
Familiares exigieron libertad
Durante la jornada, el canal VPI TV recogió en el lugar las declaraciones de las familias que pernoctan a las afueras del penal, quienes detallaron las restricciones de contacto, las fallas en la atención médica y los tratos crueles que enfrentan los reclusos.
Andreína Baduel, activista y hermana del preso político Josnar Baduel, explicó que las autoridades penitenciarias restringen el contacto físico directo durante las jornadas ordinarias de visita. “En esta cárcel uno de los lujos es darles un abrazo”, señaló la representante del Comité para la Liberación de los Presos Políticos (Clippve).
La presión sostenida y las denuncias públicas de las familias permitieron habilitar para este fin de semana una visita de contacto sin barreras físicas. “En nuestro caso sería la tercera vez que podemos darle un abrazo en dos años y medio”, precisó Baduel.

Denuncias de torturas y deterioro de salud
En las adyacencias del penal, Fabiola Velasco expuso la situación de su padre, el abogado Pedro Enrique Velasco Prieto, detenido hace dos años en un operativo policial denominado Operación No a la Navidad. “Mi papá fue torturado por ser familiar de un disidente al gobierno de Nicolás Maduro”, declaró la joven.
Velasco detalló que los internos reciben agua insalubre, sufren privación de alimentos y son sometidos a maltratos físicos y psicológicos constantes. “Más que un centro de detención, es un centro de tortura”, dijo.
A raíz de las agresiones sufridas dentro del penal, el abogado, quien padece una afección en los riñones, presentó episodios en los que llegó a vomitar y evacuar sangre. “Ellos acá adentro, en este centro de tortura, conocen qué fue lo que ocurrió con Víctor Hugo Quintero Navas”, advirtió.
Además de las condiciones de reclusión, la familia Velasco enfrenta limitaciones económicas para costear los traslados desde el estado Zulia hasta Miranda con el fin de entregarle el tratamiento médico requerido. Ante la presencia de Machado en el campamento, la joven consideró que el acompañamiento ayuda a visibilizar la restitución de las garantías legales y constitucionales en el país. “Ella representa la esperanza de que vuelva el Estado de derecho a Venezuela”, afirmó.
Por su parte, la ciudadana Hilmar Rosa Quinchía Daza declaró sobre el caso de su hijo, el preso político colombiano Luis Eduardo Quinchía Daza, quien permanece en prisión. “Mi hijo Luis Eduardo Quinchía Daza ya tiene 26 meses de estar acá en el Rodeo 1”.
La madre denunció que las autoridades del recinto le niegan la atención médica especializada que requiere con urgencia. “Está bastante enfermo, tiene dolor de próstata, está pidiendo un examen y ahí no se lo dan”, aseguró Quinchía Daza.
Quinchía Daza solicitó a Machado interceder tanto por los ciudadanos venezolanos como por los extranjeros detenidos en el penal. “Que ella ponga un granito de arena y pronto sea la libertad para todos”, concluyó.

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