Ralentizar
Luego de la impúdica, por celestinesca, operación morrocoy aplicada por el CNE, –órgano indigno y obsecuente del gobierno– se inició el lapso establecido para la instrumentación del Referéndum Revocatorio. Lo que no excluye que el ministerio de elecciones del gobierno deje de ejercer todos los métodos imaginables para fastidiar lo que ya luce como inmodificable. El vocero Ad-hoc del proceso declaró que hoy lunes se entregarán en la guarida subalterna electorera las firmas requeridas. (Con excedente ostentoso). ¡Albricias!
…Me complace también la declaración-con felicitación incluida- de Leopoldo López para Henrique Capriles por el comienzo del proceso destinado a obtener ¡Nuevo gobierno ya! (este año, constitucionalmente). Al par de la congratulación le hace un exhorto concreto: La implementación de un comando amplio para que asuma formalmente el manejo revocatorio.¡Esto es impostergable! Es de todos conocidos que la MUD ha anunciado que proseguirá la instrumentación de la enmienda y no ha descartado la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente; además de la solicitud del establecimiento de la nacionalidad de Maduro y lo derivado de tal hecho; si se establece la “verdad verdadera”. También continuarán con la labor legislativa, –ocasionándoles trabajo con sobre tiempo a la Sala Constitucional del TSJ para continuar con sus desaguisadas interpretaciones. Es decir, continuarán con la encomiable labor parlamentaria; (Creación de Leyes, Control político etc.) que ocasionará dedicación exclusiva por parte de los diputados en sus labores.
El 25 de enero publiqué en El Nacional un artículo denominado “Revocatorio”. El 7 de marzo publiqué “Revocar”. (1). En el primero propuse formalmente la opción. En el segundo me permití señalar ideas concretas para adecuarlo de manera global. Entre otras cosas, esboce la necesidad de establecer un comando nacional amplio; parecido a lo que el miércoles pasado propone Leopoldo López. No pretendo auto endosarme la paternidad absoluta del establecimiento de la estrategia y táctica política ya adoptada como única vía expedita constitucional. Lo trascendente, a pesar de las dudas, es que ya comenzó y es indetenible.
No tengo la menor duda de que se cumplirán a cabalidad los requisitos constitucionales en la recolección de firmas; en los resultados de la celebración del proceso refrendario; con el corolario de la elección del nuevo presidente constitucional. El proceso revocatorio abrirá las compuertas para la solución incruenta de la gravísima Crisis Nacional que nos abruma.
En otras ocasiones nos hemos referido también al importante papel de los líderes sociales para diseñar las políticas pertinentes. La concepción del liderazgo como una manifestación de voluntad indisoluble con la formación y el carácter de los hombres de Estado; imponiéndose estos a los propiciadores de políticas de gabinete con aspectos subalternos y circunstanciales.
Debemos establecer, desde ya, las reglas de juego pertinentes: 1) La estrategia y táctica para la movilización nacional y demás factores; asegurando la necesaria y constante participación popular en la calle con miras a la primera elección. Prestos también para participar en la segunda elección, (la presidencial) que culminaría el proceso revocatorio. Entonces no es aventurado ni a destiempo establecer los mecanismos para lograr los objetivos (estrategia y táctica). 2) El Comando Nacional debe ser lo más amplio posible. Reflejo de los factores que componen la sociedad venezolana actual. 3) El comando debe conformar un equipo competente para darle forma al programa de gobierno a ser aplicado a finales de este año, en 2017, 2018 y comienzos de 2019. 4) Determinar la escogencia –con el método apropiado– del abanderado presidencial; alejado de cenáculos y de conciliábulos. 5) Pacto y/o compromiso formal de que el nuevo presidente ejercerá sus funciones ceñido al programa de gobierno adoptado. Encabezará un gobierno de transición y no será candidato a la reelección en las elecciones presidenciales a ser efectuadas en diciembre de 2018.
Como no vivimos en Suiza, ni en Estados Unidos ni en algunos países nórdicos; debemos tener clara la estrategia y la táctica (de nuevo, aunque parezca redundante) para preparar las armas –no de guerra– constitucionales para enfrentar a los aún envalentonados milicos & civiles gobierneros que pretendan, a lo Jalisco, continuar indefinidamente en el poder. Es decir, debemos imponer los mandatos constitucionales establecidos en los artículos 6, en concordancia con el 233. Además de lo preceptuado en el artículo 350, en concordancia con los artículos 328, 329, 330 y 333 (CN).
El Capítulo IV, (De los derechos políticos y del Referéndum Popular) en especial la Sección Primera. (De los derechos políticos).De igual manera lo que pauta el artículo 68, en concordancia con el artículo 55 in fine. (2). El derecho a manifestar es consustancial al régimen democrático. Si hipotéticamente el gobierno nacional –apuntalado por los milicos, colectivos y la Sala Constitucional del TSJ)– intenta lo que parece predecible los republicanos estamos en la obligación de aplicar todo lo que esté a nuestro alcance para lograr el acatamiento pleno a la constitución. Como no tenemos armas de guerra ni biológicas, disponemos de la sociedad civil organizada. Aquellos representativos de la clase obrera; colegios profesionales; gremiales; estudiantiles etc. Todos los que conforman el andamiaje de la productividad económica, social e intelectual del país para que haga pública su protesta activa. Simbólica y de advertencia en primera instancia. Paros breves, parciales y escalonados en todas las áreas de sus competencias; paros a término; y, en última instancia, paro total o huelga general indefinida.
La presencia decidida del pueblo en la calle será una fuerza incontenible en la medida de que sea justificada. Por eso la propuesta que nos ocupa está bien fundada. Deberá ser aprovechada con la participación resuelta de las masas en todo el territorio nacional. De esta manera propiciaremos que la fuerza del reclamo sea contundente. Esta concepción, única alternativa actual, ante la desidia gubernamental imperante no es en modo alguno “espontaneista” –todo lo contrario– ni deprime el papel de las direcciones de los partidos y demás organizaciones sociales ya sean nacionales o locales.
Notas:
1.- Recomiendo la relectura de ambos escritos. Se consigue en el archivo de las páginas de opinión de El Nacional y en el Blogs:https://jravendanotimaurycheye.wordpress.com.
2.-“Los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a manifestar, pacíficamente y si armas, sin otros requisitos que los que establezca la ley.
Se prohíbe el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de manifestaciones pacíficas. La ley regulará la actuación de los cuerpos policiales y de seguridad en el control del orden público”. (Art. 68 CN). …”Los cuerpos de seguridad del estado respetaran la dignidad y los derechos humanos de todas las personas. El uso de armas o sustancias tóxicas por parte del funcionariado policial y de seguridad estará limitado por principios de conveniencia, oportunidad y proporcionalidad, conforme a la ley”. (Art. 55 CN, in fine).
@CheyeJR
No hay comentarios:
Publicar un comentario