¿Qué significa corrupción?
Uno de los argumentos más exitosos de la campaña presidencial de Chávez en 1998, ha sido la promesa de acabar con la corrupción. Y era una promesa que no podía no lograr el consenso que, al fin y al cabo logró, en primer lugar porque en el país había una corrupción devastante que, cual metástasis cancerígena, había invadido los más apartados sectores de la vida nacional – absolutamente nada que ver con la que hay ahora! – y luego porque el candidato Chávez en aquel momento tenía toda la autoridad moral para prometer lo que estaba prometiendo, probablemente por el hecho de que nunca había estado metido en el ambiente político y, por lo tanto, su curriculum era praticamente intachable.
LA “CORRUPCIÓN”, ESE CÁNCER QUE CONDICIONA LA VIDA DE NUESTRO PAÍS, NO SE PUEDE EXTIRPAR CON UN DECRETO GUBERNAMENTAL
Sin embargo me parece importante señalar que la “corrupción”, ese cáncer que condiciona la vida de nuestro país, no se puede extirpar con un decreto gubernamental. En otras palabras, eso no se acaba simplemente porque un gobernante decida acabar con eso, porque la corrupción, mis queridos amigos, es una cuestión de educación, a nivel familiar y a nivel social. Prometer acabar con la corrupción o con la pobreza entonces, como hizo Chávez en aquel momento ha sido más bien un populismo barato que, a la postre se convertiría en un rechazo contundente, como de hecho se convirtió. Vamos por parte entonces: ¿Que significa “corrupción”?: si consultamos un vocabulario etimológico, en correspondencia de la palabra “corrupto” encontramos que es el participio pasado del verbo corromper, derivado del latin “cum rompere” para indicar el instrumento con el cual se echa a perder algo. A continuación leemos que “corromper” es sinónimo de “destruir, estropear, alterar, sobornar”, concluyendo con una frase muy significativa que es: inducir con medios ilícitos a que se haga algo indebido.
Hasta me parece prolija y redundante la variedad de los términos de los verbos indicados como sinónimos, más si los analizamos con un mínimo de detenimiento, nos damos cuenta cuan precisos y concluyentes sean para indicar los múltiples daños que la corrupción ocasiona a los hombres y a la sociedad. Porque “destruye y estropea” los valores que enaltecen al hombre, porque “altera y contamina” los rincones más apartados de la vida comunitaria, porque “instiga” a la depravación, en fin porque “induce” con sutiles tentaciones a cometer acciones deshonestas con el espejismo de un rápido enriquecimiento. La unica conclusión aleccionadora que podemos sacar de esa disertación etimológica es que, en cualquier aspecto o forma se presente, la conexión entre política (o Administración pública) y el dinero, siempre constituye un lazo mortal para el país, porque los que se dejan involucrar y se enredan en esa telaraña fatal, por lo general logran evitar las normas de la sociedad civil. Y eso es sumamente grave.
Claro está que la situación dramática que vive este país ciertamente no ayuda a luchar en contra de esa calamidad que es la corrupción, porque cuando un venezolano medio, que sin duda alguna representa la aplastante mayoría, necesita artículos de primera necesidad …y no los consigue, necesita medicinas…y no las consigue, necesita repuestos para su carro…y no los consigue, necesita dólares porque tiene urgencia de viajar… y no los consigue, porque gracias a la política económica de los que están mandando desde hace 18 años las empresas nacionales están penalizadas, a ese pobre hombre no le queda más remedio que prostituirse y pagar cien lo que vale diez…y eso, mis queridos amigos es CORRUPCIÓN
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