Mostrando entradas con la etiqueta revolucion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta revolucion. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de marzo de 2015

Chávez no vive: El falso santo de la Revolución


Chávez no vive: El falso santo de la Revolución
¿Religión o populismo? El culto a la imagen de Hugo Chávez parece propio de una secta de creyentes, pero el esfuerzo exagerado del gobierno venezolano por mantener su imagen viva denota otros intereses
EL DIARIO EXTERIOR.COM,  7 marzo 2015






Thabata Molina  

Como si se tratara de una secta, el chavismo pasó de ser una corriente política a tener la imagen de dogma. Dos años han trascurrido desde que se anunció al país la muerte de Hugo Chávez Frías; ese 5 de marzo se consolidaron las bases de su veneración y se comenzó a expandir su exaltación como figura religiosa. Ahora, algunos lo recuerdan, le oran, y hasta se le piden milagros. ¿Pero se trata de una creencia genuina, o del aprovechamiento de una herramienta populista?
En Caracas, el epicentro de la veneración hacia el difunto expresidente está en la parroquia 23 de enero. Allá, donde hacen vida los grupos armados afectos al régimen chavista y donde supuestamente reposan sus restos, los vecinos de la zona armaron un santuario para “San Hugo Chávez”.
Para venerar al líder político fallecido hace dos años a consecuencia de un cáncer, colocaron una imagen de yeso de un Chávez militar con boina roja. En el pedestal dice “Fuistes (sic) eres y serás nuestro gigante en la eternidad. Te amaremos por siempre”. Alrededor siempre hay flores, un par de afiches —uno de ellos con una imagen del Nazareno de San Pablo— y un estante de metal para que le coloquen velas.
(Mercado Libre)(Un busto de Chávez puede comprarse en  Mercado Libre por unos US$680.) (Mercado Libre)
Pocos días después de su muerte, en las tiendas esotéricas ubicadas en el centro de Caracas se vendían imágenes suyas en yeso, y en páginas como Mercado Libre aún ofertan esculturas de resina con baños de bronce por Bs. 180.000, o US$680 al cambio libre (cerca de 32 salarios mínimos).
Para el Gobierno, Chávez es el padre que heredó el poder, como si de una sucesión monárquica se tratara, pero para quienes lo seguían en vida y lo adoran como difunto, el militar de Barinas era la representación de la salvación para el país, el precursor del “hombre nuevo” y quien hizo posible el Socialismo.
Esa transformación colectivista de la sociedad que Chávez representaba es lo que a la psicóloga social Colette Capriles le parece espeluznante. “Es la idea de que la sociedad puede comenzar de nuevo con una raza humana distinta. Pero lo interesante no es decir que el chavismo puede llegar a construirse a sí mismo como una doctrina, o una nueva raza, sino ¿hasta qué punto esto funciona?”, se pregunta.
La experta advierte que el culto a Hugo Chávez, como si se hubiese tratado de un gran sacerdote sacrificado, funcionó durante sus años de gobierno como parte de un sostén ideológico, pero a raíz de su muerte, la figura no tiene el mismo efecto sobre sus seguidores. Chávez ya no vive.
El esfuerzo oficial por construir la santa imagen
El show debe continuar. De la imagen del Chávez vivo todavía quedan vallas y gigantografías en algunas importantes vías del país. Su firma, conocida por sus adeptos como la “rabo de cochino”, fue pintada en todos los edificios de la Misión Vivienda y en otras estructuras oficiales. Es como si su esencia se mantuviera en todo aquello que lleve la rúbrica estampada.
Casi a la par del anuncio de su muerte y como parte de la campaña que llevó a Nicolás Maduro a la presidencia de Venezuela, arrancaron las jornadas promovidas por distintos ministerios, en las que la gente podía acudir a tatuarse la firma de Chávez en cualquier lugar de su cuerpo, de manera gratuita.
“La figura de Chávez se convierte en el gran protector y símbolo de esta nueva religión. Había la idea de que el destino del chavismo era dejar de ser una política para empezar a ser una especie de religión, un culto, porque además toda la obsesión del chavismo era la creación de una suerte de identidad personal, y ellos han pretendido que todo el mundo crea que ser chavista es ser distinto al resto de los venezolanos, que es, por cierto, una cosa muy fascista”, comentó Colette Capriles.
Yorelis Acostapsicóloga social y profesora universitaria, atribuye al aparato comunicacional del Gobierno el enaltecimiento de la figura de Chávez como un ser todopoderoso, antes y después de su muerte, pues fue a través de la constante propaganda que se posicionó al líder político como un semidios.
“Han sabido sacar partido de la imagen de Chávez y magnificar los pequeños logros a través de una propaganda exagerada. En las elecciones que llevaron a Nicolás Maduro a la presidencia, se le utilizó como un ícono y hubo afiches en los que ni siquiera aparecía Maduro, sino que ponían ‘Maduro es Chávez’ con la idea de perpetuar y fijar esa idea en sus seguidores”, explica Acosta.
Sin embargo, para la analista, es el propio Gobierno el que promueve el culto infinito a Chávez para seguir arrastrando simpatía y mantenerse en el poder. “Es el Gobierno el que anda haciendo capillas, monumentos, figuras, franelas y todas esas cosas. No la gente. La gente está ocupada en los problemas reales y no pendiente de rendirle culto a un hombre que ya está muerto”, dijo la experta.
De hecho, fue desde el propio seno del Partido Socialista Unido de Venezuela que en septiembre de 2014 se difundió el polémico “Chávez Nuestro”, utilizando la base de la principal oración bíblica para alabar al expresidente.
Para aquel momento los representantes de la católica Conferencia Episcopal Venezolana señalaron su total rechazo en un comunicado, y el Consejo Evangélico de Venezuela lo calificó como “un lamentable sacrilegio”, afirmando que se trataba de la “adulteración de elementos propios de la fe cristiana para generar propaganda político-religiosa”.
Colette Capriles considera que desde antes de la muerte de Chávez, en sus discursos y apariciones se pretendió incorporar elementos teológicos y religiosos. Recuerda su regreso a la presidencia después del golpe de Estado de abril de 2002, cuando apareció con un crucifijo en la mano, “con una intuición muy poderosa de cómo podía construir el 11, 12 y 13 de abril en una especie de metáfora o de imagen asociada a la resurrección de Cristo”, sostiene.
Al Gobierno solo le queda la imagen del “invencible”
La firma de Chávez quedó estampada en todos los edificios de la Misión Vivienda. (Maduradas)
(La firma de Chávez quedó estampada en todos los edificios de la Misión Vivienda.) (Maduradas)


Desde el pasado 27 de febrero el diario oficialista Últimas Noticias comenzó a vender un libro relacionado con la misma intención: Rostros y Rastros de un Líder, Hugo Chávez, Memoria de un pueblo. La publicación contiene fotografías y relatos sobre la vida del expresidente venezolano. El costo del ejemplar es de Bs.100 (menos de US$0,5).
Herramientas propagandísticas como esta abundan en las librerías chavistas y en los ministerios. Dentro del discurso oficialista, se trabaja el mantenimiento de la figura de Hugo Chávez como la de un tótem que solo pudo ser derrotado por una enfermedad, pues dentro del plano político solo se le pudo dominar en uno de los 14 procesos electorales en los que midió fuerzas con la oposición venezolana.
Después de aquel 8 de diciembre de 2012, cuando anunció su viaje a Cuba por enfermedad, sobre el líder político se comenzó a gestar la leyenda. Esa sería la última vez que Chávez hablaría al país.
Fueron más de dos meses de suspicacias, partes médicos no concretos y la filtración de informaciones sobre su estado de salud, hasta que el 15 de febrero de 2013 se publicaron las primeras imágenes de un Hugo Chávez Frías, acostado en una cama clínica, bastante hinchado, nada saludable a la vista, acompañado de sus hijas Rosa Virginia y María Gabriela.
La madrugada del 18 de febrero lo ingresaron al Hospital Militar Carlos Arvelo, en Caracas, y aunque nadie lo vio, solo una enfermera entrevistada por medios oficiales dijo al país que el entonces presidente había llegado caminando y sin la asistencia de equipos médicos. No hubo nadie más que corroborara aquella versión.
Solo pasaron 15 días hasta que el 4 de marzo de 2013 se le anunció al país que a las 4:40 de la tarde había fallecido el presidente venezolano.
Dos años después, el fanatismo ha mermado, pero desde el Gobierno se le sigue usando, e invocando, como referencia de un legado político e ideológico fundamental. Sin embargo, para sus seguidores Chávez es el contraste para medir la eficiencia o fracaso del régimen de Nicolás Maduro; para los opositores, el culpable de la crisis económica, social y política que atraviesa Venezuela.
Con la contribución de Elisa Vásquez.
Publicado en Panam Post

 

martes, 20 de mayo de 2014

Parias

La muerte de Chávez fue como el final de un teleculebrón. Había nombrado sucesor a Nicolás Maduro y le dejó además la herencia de un país arruinado
Paulina Gamus EL PAÍS, MADRID, 19 MAY 2014 - 01:24 CET

La primera vez que viaje a Nueva York en 1956, alguien me preguntó de dónde era.  De Venezuela respondí con cierto dejo de orgullo y el interlocutor quiso saber si conocía a unos familiares suyos que vivían en Buenos Aires. La primera vez que fui a Brasil en 1962, un peluquero al saber mi nacionalidad me preguntó si Venezuela quedaba en Centro América. Su ignorancia me dejó sin palabras, ¿jamás le enseñaron en la escuela que Brasil y Venezuela son países limítrofes? La primera vez que fui a Europa en 1966, a mis hermanas y a mí nos horrorizaba que el papel higiénico en nuestro hotel de París, estuviera representado por unos lamentables cuadritos de papel de los que había que usar decenas para que cumplieran su cometido. En los restaurantes y cafeterías los mismos cuadritos pero de un papel encerado incapaz de la más mínima absorción. En las Casas de Cambio figuraba -debajo del franco suizo, la libra esterlina, el dólar norteamericano y el canadiense- el bolívar, nuestro fuerte y duro bolívar con un poder adquisitivo mucho mayor que el del franco francés, la peseta española y la lira italiana. A partir de 1974 y hasta el 18 de febrero de 1983 el nombre de Venezuela fue sinónimo universal de riqueza petrolera. Por las calles de París, Roma o Madrid se paseaban venezolanos cuyas profesiones eran mesoneros, choferes de taxi, obreros especializados, peluqueros, es decir, personas que de no vivir y trabajar en la Venezuela rebosante de petrodólares, jamás habrían podido hacer otro turismo que no fuera el nacional y eso a duras penas. ¿Y Miami?, aquello fue la locura. Los venezolanos salíamos del país con tres o cuatro maletas vacías que nunca alcanzaban para guardar allí todas las compras. Entonces volvíamos con enormes peluches, cajas, bolsos y maletines que impedían el libre tránsito de pasajeros y tripulación por los pasillos de las aeronaves. Fuimos apodados los “tabaratos” por la conseja de que al llegar a las tiendas y saber el precio de cualquier cosa, decíamos: “ta´ barato, dame dos”. Los venezolanos nos quejábamos de la ordinariez de los venezolanos; para los de cierto nivel cultural y socieconómico resultaba ofensivo aquel igualitarismo y sobre todo la arrogancia y vulgaridad que exhibían los dispendiosos nuevos ricos.
El viernes 18 de febrero, acertadamente llamado el Viernes Negro, ocurrió el duro despertar. A Las clases medias les pasó lo mismo que en La Fiesta, de Joan Manuel Serrat: con la resaca a cuestas volvió el pobre a su pobreza y el rico a su riqueza. El festín petrolero había hecho olvidar por unos años que cada uno es cada cual. Ese despertar a la realidad fue el germen de la antipolítica, los partidos y sus dirigentes eran los culpables del desplome de una clase media profesional que vivía como los ricos de otros países. Una pareja de profesores universitarios que pasaba su año sabático en Madrid en aquellos tiempos de bonanza, recibió en diciembre un cheque por diez mil dólares como bonificación de fin de año. Cuando el cajero del banco preguntó el origen de aquella pequeña fortuna para los esquemas españoles del momento y supo que los beneficiarios eran apenas profesores, les dijo ofendido que no se burlaran de él. Fueron (y son) justamente los educadores quienes luego del Viernes Negro, descendieron a lo más bajo en la escala de salarios de todo el continente, con excepción quizá de Cuba y Haití. En 1988, más del 50% de los electores venezolanos le dio su voto a Carlos Andrés Pérez con la esperanza del retorno a la Venezuela saudita que él inauguró en 1974. Pero el Caracazo y la terapia de shock aplicada a la economía, marcaron el derrumbe del sistema democrático. El nombre de Venezuela apareció en los medios de comunicación internacionales asociado a los saqueos y muertes del Caracazo en febrero de 1989, y a los fracasados golpes militares de Chávez en febrero de 1992 y de otro grupo de aventureros en noviembre de ese mismo año.
La llegada de Hugo Chávez al poder, en febrero de 1999, fue como un cataclismo que hizo de Venezuela un país de lo más popular. Aquel exgolpista que había logrado el poder mediante los votos, inició la destrucción de todas las instituciones garantes de la democracia y se hizo unas a su medida. Eso no habría sido noticia si el exgolpista no hubiese decidido transformarse en el enfant terrible del tropicalismo caribeño. El que visitó a Sadam Hussein de Irak sometido a cuarentena por la comunidad internacional, el que besó a la reina Sofía de España, le dio palmaditas en el hombro al Emperador de Japón y casi abraza y besa a la reina Elizabeth de Inglaterra si no lo hubiese impedido la rápida intervención de uno de sus guardianes. El que enloqueció con la renta petrolera más alta en la historia de Venezuela y empezó a repartir dinero a manos llenas por el mundo, el que se transformó en el soporte financiero de la Cuba castrocomunista en primer lugar, y de otros países de la América, el que expropiaba empresas transnacionales sin indemnizarlas, el que se autoproclamó como presidente de los pobres. Para los venezolanos comenzó a ser una tortura viajar a cualquier país y encontrarse con taxistas, mesoneros o dependientes de tiendas que al saber nuestra nacionalidad hablaban de Chávez como el redentor de los pobres del mundo. Entonces murió Chávez y fue, como correspondía al personaje, un final de teleculebrón. Había nombrado sucesor a Nicolás Maduro y le dejó además la herencia de un país arruinado, con juicios internacionales por miles de millones de dólares que está encaminado a perder; con las líneas aéreas abandonando el mercado venezolano por una deuda impagada de más de 4.000 millones de dólares; con todas las industrias de alimentos y medicinas al borde del cierre por deudas con proveedores del Exterior que no pueden honrar; con las ensambladoras de automóviles poniendo fin a sus operaciones; con el instituto nacional de correos -IPOSTEL- anunciado que suspende sus envíos al exterior porque está colapsado. La situación recuerda una anécdota de la crisis económica española de mediados del siglo XIX: un acreedor desesperado por cobrar la deuda que tenía el gobierno con él le dijo a Ramón María Narváez, Presidente del Consejo de Ministros:
-España cuenta con hombres insignes, como Cristóbal Colón, que descubrió América. ¿Por qué nadie del gobierno descubre la manera de pagarnos?
Narváez le contestó:
-Mire usted, Colón descubrió América porque había una América que descubrir; nosotros no podemos descubrir dinero porque no lo hay.
No son las deudas impagables lo único que nos hace conocidísimos: Venezuela está entre los países más corruptos del mundo y entre los primeros en muertes por violencia criminal. Supimos que la Organización Mundial de la Salud nos ubica entre los primeros consumidores de alcohol y que el narcotráfico colombiano ha desplazado sus operaciones a nuestro país. Esto último ocurre dentro de la mayor impunidad mientras los cuerpos policiales, la Guardia Nacional y los paramilitares al servicio del gobierno, disparan contra estudiantes y vecinos que protestan, los asesinan, espían, encarcelan, golpean y torturan. Uno de los elogios que incluso opositores le hacían a Hugo Chávez fue que éste logró ubicar el nombre de Venezuela en el mapa mundial. La verdad es que -gracias a ese esfuerzo suyo- hoy da gusto ser venezolano.

Etiquetas

Noticias de Venezuela Politica Noticias de Nueva Esparta Opinion Derechos Humanos en Venezuela Presos Politicos Dictadura en Venezuela Nacionales Noticias Nacionales Perseguidos Politicos DDHH Internacionales Noticias Estado Nueva Esparta Noticias Regionales Crisis Humanitaria Crisis Economica Cultura Noticias Internacionales Nicolas Maduro Estado Nueva Esparta Economia Crisis Social Turismo en Isla de Margarita IAPOENE Resolucion 008610 Chavez Manifestaciones en Tachira FILCAR 2015 Leopoldo Lopez Libertad de Prensa Maria Corina Machado SEBIN corrupcion Carnavales 2015 Maduro Movimiento Estudiantil UNIMAR Deportes Diosdado Cabello Hugo Chavez Libertad de Expresion 4 de febrero de 1992 Gobierno de los EEUU Isla de Margarita MUD OEA Turismo Fundacion UDC Lilian Tintori Inseguridad en Venezuela ONU Primero Justicia Barack Obama Estado Sucre Golpe de Estado del 4 de febrero de 1992 INEPOL Mesa de la Unidad Democratica dictadura Capriles Radonsky Cumana Defensor del Pueblo España Jony Rahal Voluntad Popular Henrique Capriles Radonski Lista Falciani Nelson Bocaranda PNB Secretario General de la OEA Swiss Leaks 12 de Febrero Colombia Cristina Fernandez Escolta de Diosdado Cabello lo acusa en Washington de narcotráfico Historia de Venezuela Jesus Chuo Torrealba Marianela Salazar Municipio Antolín del Campo CAMPO Noticias de Uruguay Pedro Leon Zapata RUNRUNES Rodriguez Torres TSJ Tarek William Saab Autorizan uso de armas mortales contra protestas en Venezuela CENCOEX Cartel de los Soles Caso HSBC Escolta denuncia a Diosdado Fidel Castro HSBC La Asuncion Manifestaciones en Caracas Municipio Mariño PODEMOS España Partido PODEMOS Sebastiana sin Secretos Teodoro Petkoff dictador historia Alberto Nisman Argentina CADIVI CNE Caricatura Chavismo Devaluacion del Bolivar Estado Merida FARC Guerra Economica Helicoide Inflacion en Venezuela Leamsy Salazar Luisa Ortega Diaz Manifestaciones en Merida Maxidevaluacion Municipio Gomez Ocho militares del anillo de seguridad de Maduro también huyeron Padrino Lopez Simon Bolivar UCAT UCV democracia 12F Alcaldia de Mariño Asamblea Nacional Blanqueo de Capitales Empresas de Maletin Estado Bolivar Farmatodo Fernando Luis Egaña Gobierno Español Golpe de Estado al Presidente Maduro Guayana HRW Hiperinflacion Human Rights Watch Indice de Miseria Investigacion Jorge Giordani Juan Carlos Monedero Juangriego Marta Colomina Megadevaluacion Ministerio Publico Ministro de la Defensa Municipio Diaz Municipio Tubores Noticias de Argentina Noticias de Colombia PDVSA Pedro Claver Cedeño Periodista Eladio Rodulfo Gonzalez Pollo Carvajal Porlamar Reporteros sin Fronteras SIMADI Tabare Vasquez UCAB UDO Universidad de Oriente Venezuela Primero en Indice de Miseria 2014 AD Accion Democratica Alberto Barrera Tyszka Andres Oppenheimer Autoritarismo BCV BID Banco Central de Venezuela CNP Carnaval de Carupano Carnaval del Mar Carnavales de El Callao Censura en Venezuela Cesar Miguel Rondon Convenio Cambiario 33 Corte IDH Cupo Viajero DECLARACION DE TBILISSI DISCURSO DE ANGOSTURA Educacion Efemerides Efemerides de Margarita Empresas Basicas Fiscal General de la Republica GNB Hugo Carvajal Iglesia Venezolana Laguna de La Restinga Monedero Municipio Marcano Nelson Mandela Noticias de Chile Operacion Jerico Oscar Arias Pedro Llorens Pensamientos de Simon Bolivar Puerto Libre RSF RSF 2015 Rodolfo Marcos Torres RupertiGate SICAD SIDOR Salvador Allende Sistema Cambiario Sistema Marginal de Divisas Tasa SIMADI Tribunal de la Haya UNES UPEL Víctimas inocentes del 4 de Febrero de 1992 William Brownfield Wilmer Ruperti