16 años ocultando las cuentas del despilfarro
MARTA COLOMINA EL NACIONAL, 22 DE FEBRERO 2015 - 12:01 AM
Hay un dicho que el presidente Rómulo Betancourt citaba con
frecuencia, según cuentan quienes bien lo conocían: “Hay dos cosas imposibles
de ocultar: el catarro y la riqueza”. Una tos persistente no hay jarabe que la
silencie y una riqueza mal habida asoma sus fauces en la Venezuela chavista en
forma de relojes de 30.000 dólares en la muñeca de presidentes “obreros”;
corbatas y zapatos Gucci portados por un simple diputado; los costosos
“catering” pagados con recursos públicos desde una Casona ocupada por usurpadoras;
la flota de camionetas de lujo alrededor del Parlamento del “pueblo”; cuentas
de 12.000 millones de dólares en un banco suizo a nombre de altos funcionarios venezolanos; cuadras de caballos de raza en manos de quien fuera un escolta
presidencial; o dueños de empresas de maletín que se han enriquecido saqueando
las reservas internacionales. Los gobiernos de Chávez y de Maduro nunca han
presentado cuentas de verdad al Parlamento y jamás la AN ha escudriñado
críticamente en qué se despilfarraron los cientos de miles de millones de
dólares ingresados a las arcas nacionales, que algunos expertos calculan
cercanos a billón y medio de dólares en estos 16 años (entre ingresos fiscales
y petroleros). Por no investigar –como es su deber– la AN nunca interpeló a
Rafael Ramírez, presidente de Pdvsa, ni siquiera cuando sus refinerías
comenzaron a fallar e incendiarse por falta de mantenimiento, y los recursos de
la industria se desviaron hacia una corrupción creciente, hasta llegar Pdvsa a
convertirse en la ruina que es hoy. No pocos colegas que cubren la fuente
parlamentaria cuentan que después de la Constituyente, a la AN jamás volvió a
llegar una verdadera Memoria y Cuenta comprobable contablemente. Más de una vez
el presidente y ministros presentaban un cartapacio con hojas en blanco, que
simulaba la tal Memoria, sin que los periodistas tuvieran acceso a ella, salvo
a los “cuentos” descritos oralmente por el mandatario.
Cuando el Banco Central (BCV) perdió toda autonomía a través
de prácticas como “el millardito” pedido por Chávez, que luego se convertiría
en miles de “millarditos” asignados a numerosos “fondos” sin fondo que se
gastaban a manos llenas sin control alguno y que terminaron por engullir los
ingresos de Pdvsa que debían ir al BCV, se agudizó la ruina y la
corrupción del país. Con el descontrolado frenesí dilapidador, comenzó la
abierta censura de los medios privados y la hegemonía comunicacional, con el
fin de ir ocultando el desbarajuste de aquella “regaladera” de petrocheques al
Caricom, a Nicaragua (incluidos bonos para sus trabajadores), Bolivia, Ecuador,
Petrocaribe y otros, para obtener votos en los organismos multilaterales que
ocultasen el ya visible totalitarismo chavista y la violación constante de la
Carta Democrática de la OEA. Tan total es el control mediático en la
actualidad, que solo a través de los medios internacionales pudimos enterarnos
del despilfarro de nuestros petrodólares durante más de 8 años a favor de los
marxistas españoles dePodemos. Fue gracias al diario ABC como supimos
que Pablo Iglesias, Luis Alegre, Carolina Bescansa, Iñigo Errejón y Juan Carlos
Monedero vivieron en lujosos apartamentos en el Bosque Country Club, pagados
por Venezuela, recibían 7.000 euros al mes por cabeza y a nombre de empresas y
fundaciones “especiales” habrían recibido hasta 7 millones de euros
adicionales. Por uno de esos “estudios” (sobre la “unificación de la moneda de
los países bolivarianos”, algo así como el sexo de los ángeles) Monedero recibió un cheque de 425.000 euros que hoy es motivo de escándalo en España por
evasión de impuestos: el mismo Monedero que desde la Fundación Francisco de
Miranda se reunía con jefes de las FARC y de ETA, así que no es extraño que
esta semana el diario El Mundo de Madrid denunciase la presencia en
Venezuela de 21 criminales etarras buscados por la justicia hispana, entre
ellos el sanguinario De Juana Chaos, hoy “licorero de Chichiriviche”, sobre
quien pesa una orden de busca y captura desde noviembre de 2008, una sentencia
de 3.129 años de prisión por 25 asesinatos.
Acostumbrado Maduro a silenciar a los medios, ante el
escándalo del financiamiento a Podemos no se le ocurrió mejor idea que
convocar a Miraflores a las empresas españolas, para amenazarlas de
confiscación, si no convencen al gobierno y a la prensa española de que cesen
en sus críticas al régimen y a los dirigentes de Podemos. La respuesta del
canciller español fue contundente: “La libertad de prensa es irrenunciable”, y
el ministro de Industria calificó tal petición de “intolerable”.
Maduro fue por lana y salió trasquilado, así que ahora
anuncia que del 1º al 3 de marzo su gobierno inaugurará en Madrid una
exposición chavista para que los españoles y la “prensa franquista” vean los
“logros sociales de la revolución”. Quienes deben estar cruzando los dedos para
que Maduro cambie de parecer son sus “protegidos” de Podemos, porque ellos
saben que los “logros sociales” de Maduro son 15 millones de pobres (48,3%),
inflación de alimentos de 3 dígitos; escasez de medicinas y alimentos cercana a
80%; la corrupción más alta del mundo y 25.000 muertes violentas al año. ¡Un
verdadero “milagro” en un país militarizado y con las mayores reservas
petroleras del mundo!
PD: Con la arbitraria detención de otro gran demócrata, como
el alcalde Antonio Ledezma, el mundo comprueba de nuevo que el régimen de
Maduro es una dictadura.

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