domingo, 22 de febrero de 2015

Nada va a cambiar

Nada va a cambiar

La “revolución” experimenta su peor momento, pero no hará nada para salir de su atolladero. No importa que las cosas estén mal, en la medida en que a la gente del gobierno solo le interesa decir que todo marcha sobre rieles. Seguramente desde los tiempos ya remotos de Julián Castro no habíamos tenido un mandatario tan carente de luces como el de la actualidad, pero a los “revolucionarios” no les pasa por la cabeza la posibilidad de retirarlo de la escena por vía constitucional, o de rodearlo de consejeros sabios. Las carestías materiales de nuestros días quizá solo tengan comparación con las estrecheces de finales del siglo XIX, cuando Crespo era acorralado sin misericordia por las huestes del desempleo y la hambruna, pero a la gente del régimen no les pasa por el frente pese a que saltan a la vista. Los casos de corrupción administrativa claman al cielo, pero ellos no se ocuparán ni de mover una escoba para tapar el sucio. En consecuencia, pierden el tiempo los que estén pensando en la alternativa de una mudanza, así sea leve, en los procederes del mal gobierno.
Pero los “revolucionarios” de las alturas manejan a la perfección los datos de la severa crisis que hoy se experimenta. Saben que son responsables de todas y cada una de las medidas que han tomado para poner las cosas en el lugar en el que se encuentran hoy, de la lastimera vejez de las ideas, de los nombramientos desacertados, de la vista más gorda del universo cuando se trata de pescar ladrones, de la incuria generalizada. Ni un solo testimonio se les escapa de la calamidad que han fabricado con paciencia de relojero antiguo, con frialdad de verdugo borracho. ¿Entonces? Saben perfectamente el tamaño del agujero que han cavado, pero no van a arrojar paletadas de tierra para rellenarlo. Una rectificación de conducta significaría el reconocimiento de una desgracia de quince años, la aceptación de una catástrofe que en tres lustros ha hecho lo que en otras latitudes solo se realizaría en cincuenta años de guerra civil, o como producto de un movimiento telúrico. ¿Se van a comparar, por ejemplo, con los hunos de Atila, considerando la mala prensa que acompaña a los barbáricos y a su caudillo desde la antigüedad? ¿Van a asumir la responsabilidad de unos tiempos de inenarrable destrucción? De ser el caso, el solo hecho de hacer una analogía entre el caudillo levantado contra la decadente Roma y el que inventó la invasión contra las debilidades de la democracia representativa los pondría en aprietos indisolubles. ¿O se van a comparar con un terremoto de escala nacional? No será el caso.
La cruzada contra la credulidad, emprendida por el régimen cuando habla de guerra económica como explicación de los fracasos en materia de subsistencias, da cuenta de la postura de los “revolucionarios” en el trance que les ocupa, remite a un empeño de negación de la realidad y de las causas que la mueven del cual se desprende la petrificación en la toma de decisiones. Pero, de tan manida, tal vez convenga ahora dejar esa cruzada de lado para mirar hacia actitudes tan atrabiliarias como el deseo “revolucionario” de evitar que la prensa de España y Colombia se exprese libremente sobre la política venezolana. La “revolución” está tan segura de la maravilla de sus obras que  les prohíbe a los periodistas de la Península y a los caricaturistas del Nuevo Reino el atrevimiento de un reproche, el golpe de un tubazo, el anatema de un dibujo. Un régimen que se expone ante el mundo con semejante desajuste conductual, en lugar de acercarse a la enmienda se planta en hábitos anteriores  y se regodea en la pose de quedarse plantado.
Así la “revolución” le dice al mundo cómo es y cómo se mantendrá en la postura: fiel a un proyecto de dominación, independientemente de las atrocidades que produce. Pero también aprovecha para comunicarnos a nosotros, los venezolanos, que no desviará ni un milímetro su orientación. La confesión significa un desafío de difícil respuesta para la sociedad sufriente y desdeñada que anhela horizontes distintos. Especialmente para los partidos de oposición, a cuyos líderes toca entender, desde su propio atolladero, que no están lidiando con un simple caso de testarudez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Etiquetas

Noticias de Venezuela Politica Noticias de Nueva Esparta Opinion Derechos Humanos en Venezuela Presos Politicos Dictadura en Venezuela Nacionales Noticias Nacionales Perseguidos Politicos DDHH Internacionales Noticias Estado Nueva Esparta Noticias Regionales Crisis Humanitaria Crisis Economica Cultura Noticias Internacionales Nicolas Maduro Estado Nueva Esparta Economia Crisis Social Turismo en Isla de Margarita IAPOENE Resolucion 008610 Chavez Manifestaciones en Tachira FILCAR 2015 Leopoldo Lopez Libertad de Prensa Maria Corina Machado SEBIN corrupcion Carnavales 2015 Maduro Movimiento Estudiantil UNIMAR Deportes Diosdado Cabello Hugo Chavez Libertad de Expresion 4 de febrero de 1992 Gobierno de los EEUU Isla de Margarita MUD OEA Turismo Fundacion UDC Lilian Tintori Inseguridad en Venezuela ONU Primero Justicia Barack Obama Estado Sucre Golpe de Estado del 4 de febrero de 1992 INEPOL Mesa de la Unidad Democratica dictadura Capriles Radonsky Cumana Defensor del Pueblo España Jony Rahal Voluntad Popular Henrique Capriles Radonski Lista Falciani Nelson Bocaranda PNB Secretario General de la OEA Swiss Leaks 12 de Febrero Colombia Cristina Fernandez Escolta de Diosdado Cabello lo acusa en Washington de narcotráfico Historia de Venezuela Jesus Chuo Torrealba Marianela Salazar Municipio Antolín del Campo CAMPO Noticias de Uruguay Pedro Leon Zapata RUNRUNES Rodriguez Torres TSJ Tarek William Saab Autorizan uso de armas mortales contra protestas en Venezuela CENCOEX Cartel de los Soles Caso HSBC Escolta denuncia a Diosdado Fidel Castro HSBC La Asuncion Manifestaciones en Caracas Municipio Mariño PODEMOS España Partido PODEMOS Sebastiana sin Secretos Teodoro Petkoff dictador historia Alberto Nisman Argentina CADIVI CNE Caricatura Chavismo Devaluacion del Bolivar Estado Merida FARC Guerra Economica Helicoide Inflacion en Venezuela Leamsy Salazar Luisa Ortega Diaz Manifestaciones en Merida Maxidevaluacion Municipio Gomez Ocho militares del anillo de seguridad de Maduro también huyeron Padrino Lopez Simon Bolivar UCAT UCV democracia 12F Alcaldia de Mariño Asamblea Nacional Blanqueo de Capitales Empresas de Maletin Estado Bolivar Farmatodo Fernando Luis Egaña Gobierno Español Golpe de Estado al Presidente Maduro Guayana HRW Hiperinflacion Human Rights Watch Indice de Miseria Investigacion Jorge Giordani Juan Carlos Monedero Juangriego Marta Colomina Megadevaluacion Ministerio Publico Ministro de la Defensa Municipio Diaz Municipio Tubores Noticias de Argentina Noticias de Colombia PDVSA Pedro Claver Cedeño Periodista Eladio Rodulfo Gonzalez Pollo Carvajal Porlamar Reporteros sin Fronteras SIMADI Tabare Vasquez UCAB UDO Universidad de Oriente Venezuela Primero en Indice de Miseria 2014 AD Accion Democratica Alberto Barrera Tyszka Andres Oppenheimer Autoritarismo BCV BID Banco Central de Venezuela CNP Carnaval de Carupano Carnaval del Mar Carnavales de El Callao Censura en Venezuela Cesar Miguel Rondon Convenio Cambiario 33 Corte IDH Cupo Viajero DECLARACION DE TBILISSI DISCURSO DE ANGOSTURA Educacion Efemerides Efemerides de Margarita Empresas Basicas Fiscal General de la Republica GNB Hugo Carvajal Iglesia Venezolana Laguna de La Restinga Monedero Municipio Marcano Nelson Mandela Noticias de Chile Operacion Jerico Oscar Arias Pedro Llorens Pensamientos de Simon Bolivar Puerto Libre RSF RSF 2015 Rodolfo Marcos Torres RupertiGate SICAD SIDOR Salvador Allende Sistema Cambiario Sistema Marginal de Divisas Tasa SIMADI Tribunal de la Haya UNES UPEL Víctimas inocentes del 4 de Febrero de 1992 William Brownfield Wilmer Ruperti